jueves, 22 de abril de 2021

A-10 Thunderbolt el avión irrepetible

Buenos días amigos. Hoy escribo sobre uno de los aviones más legendarios de la historia de la aviación militar internacional, un avión americano nacido en los años 70 del siglo pasado para el ataque a tierra que pese a ser no muy bien recibido por la USAF, guerra tras guerra, batalla tras batalla, ha ido forjando su leyenda haciéndose imprescindible tanto para la propia USAF como para el ARMY americano, y pese a que han intentado relevarlo un gran número de veces ha sido imposible sustituirlo, y ahora veremos por qué.

El A-10 Thunderbolt II

Durante los años 60 del siglo pasado Estados Unidos se encontraba en plena Guerra de Vietnam una guerra que con la previa de Indochina duraba ya desde los años 50, y un problema muy grande en esta guerra para la USAF era el rescate de pilotos y las misiones en inglés denominada CAS (Close Air Support), Apoyo Aéreo Cercano en español. Cuando un piloto se eyectaba caía habitualmente en territorio controlado por el Vietcong o el Ejército de Vietnam del Norte, y hasta que llegase el helicóptero de rescate necesitaban una aeronave que les protegiese y mantuviese al enemigo a raya a la espera de la ayuda, también hacía falta una aeronave de apoyo a las fuerzas de tierra que no fuese tan vulnerable y lento como los helicópteros. Y es que en ese momento el único avión propio para esas misiones era el A-1 Skyrider una aeronave de motor de pistón y hélice de la Segunda Guerra Mundial con una gran capacidad de carga y maniobrabilidad pero lento y vulnerable. Se emplearon también aeronaves supersónicas como el F-4 pero eran aeronaves muy rápidas con las que era muy difícil localizar visualmente al enemigo en tierra y apuntar de manera precisa, por lo que finalizando la guerra, la USAF publicó el requerimiento para una nueva aeronave.

A-1 Skyrider

Los requisitos fundamentales para la nueva aeronave eran que sobre todo debería ser una aeronave fácil y barata de mantener, muy resistente a los daños, una carga útil de armamento grande y más que nada, poder equipar el potentísimo cañón aerotransportado GAU-8 Avenger de 30mm que puede disparar munición explosiva, perforante y de uranio empobrecido capaz de perforar el blindaje de cualquier tanque del pacto de Varsovia de su momento.

Cañón GAU-8 Avenger

La competición fue reñida, el YA-9 contra el YA-10, y fue este último, un avión de la firma aeronáutica Failchild Aircraft, un avión, en el que el piloto iba embutido en una bañera de titanio capaz de resistir impactos de proyectiles de calibres superiores a los 30mm, y el resto del avión como mínimo proyectiles del 12,70. Un avión cuyo diseño separaba los motores y los dejaba parcialmente protegidos por las alas del fuego de tierra y un doble timón de dirección, diseño que permite a la aeronave volar sin media ala, sin un motor o sin uno de los dos timones de dirección. También su tren es semirrectractil, de tal forma que en caso de fallo a la hora de bajarlo podía aterrizar con el tren arriba sin sufrir muchos daños. Un diseño que simplificaba el mantenimiento hasta el punto de muchas de las piezas de ambos lados de la aeronave eran idénticas e intercambiables. Una aeronave con una carga de pago de ¡7.500 Kg! que incluye bombas no guiadas y guiadas por laser, misiles aire-tierra AGM-65 Maverick (El que debiera ser su arma principal del avión junto al cañón Avenger), cohetes, misiles aire-aire AIM-9 Sidewinder, barquillas de guerra electrónica, bengalas y chaff para despistar a los misiles enemigos, y por supuesto tanques de combustible lanzables.

YA-9

A-10

Y es que el avión no entró con muy buen pie, porque era un avión cuyo mantenimiento aunque sencillo, no era más barato que el del F-16, su misión era muy específica, una misión más importante para el ARMY que para la USAF, era un avión difícil de volar para los pilotos y que no le veían mucho el sentido pese a haberse construido más de 700 unidades. El tiempo pasó, e intentaron sustituirlo por una versión propia de ataque a tierra del F-16 y el A-7 Corsair II, pero no cuajó, y fue que cuando ya casi habían conseguido el permiso político para relevarlo, llegó la Guerra del Golfo y el ARMY solicitó que enviasen el A-10 y su debut no pudo ser mejor. En la Primera Guerra del Golfo, destruyó más de 900 tanques y dos helicópteros y llegó a tener una tasa de disponibilidad del 95% (Que significa que 95 de cada 100 están permanentemente disponibles para el combate) frente a algo más del 60% del F-16.

A-10 con el motor destrozado que ha vuelto a base

Cuando el A-10 entraba en juego con su cañón y los misiles Maverick la batalla se decantaba inevitablemente del lado Estadounidense tanto el la Primera Guerra del Golfo, como en la Segunda, la guerra de los Balcanes, la Guerra de Afganistán y la lucha contra el Estado Islámico. Ningún avión de ningún país ha demostrado semejante efectividad en el apoyo aéreo cercano, el único avión que podría hacerle sombra sería el Su-25 Frogfoot, un avión curiosamente muy parecido al competidor americano del A-10, el YA-9. La diferencia fundamental entre ellos es que aunque ambos llevan un cañón de 30mm el del Thunderbolt es un cañón rotatorio con mejor cadencia y mejor munición, el A-10 carga más armamento y es más maniobrable aunque más lento, ambos son bastante duros pero el A-10 es más fácil de mantener y encaja mejor los daños excepto en los motores, y lo más importante es que el A-10 puede hacer uso de un repertorio amplísimo de armamento guiado y no guiado, mientras que el Su-25 usa principalmente armamento no guiado (Ni siquiera tiene una pantalla en cabina), sólo el Su-25T y el Su-39, versiones más modernas y minoritarias de la aeronave son capaces de emplear munición guiada.

Su-25

Su-25T

Pero la USAF no ceja en el empeño de jubilarlo y aunque el F-35A estaba destinado a sustituirlo, su cañón impreciso y su poca capacidad de volar y maniobrar a baja altura le han hecho no adecuado para esa tarea. Y es por lo que ya hay un nuevo contrato con Boeing para sustituir las alas de los A-10 e implementar modernizaciones que incluyen un posible radar en el morro, con el objetivo que el avión siga volando y combatiendo por lo menos hasta el 2028.

AGM-65 Maverick

Y este es el legendario A-10 Thunderbolt II a veces también denominado OA-10 Warthog cuando se usa como avión para designar objetivos. Espero que os haya resultado interesante ¡Buenos vuelos!.


viernes, 16 de abril de 2021

Planeadores en la Segunda Guerra Mundial

Muy buenos días después de muchísimo tiempo, pero no es fácil encontrar el tiempo y la inspiración para escribir. Hoy os voy a hablar de unas aeronaves que aunque su participación fue fundamental en varias de las batallas que tuvieron lugar durante Segunda Guerra Mundial, son prácticamente desconocidas para el público en general, y estas aeronaves no son otras que LOS PLANEADORES.

Si bien las fuerzas armadas rusas fueron las primeras en desarrollar soldados  transportados y desplegados mediante medios aéreos, fueron los alemanes los primeros en desarrollar la doctrina de empleo de soldados aerotransportados y fueron los primeros en ponerla en práctica en numerosas ocasiones a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Los alemanes concibieron unas fuerzas aerotransportadas formadas por tres pilares fundamentales. El primero estaría formado por soldados de élite, armados con la mayor potencia de fuego portátil que jamás una unidad de infantería hubiese tenido, soldados muy bien equipados y entrenados, los temidos fallschirmjäger, que serían desplegados mediante los aviones de transporte Ju-52, del que ya hablamos, mediante salto en paracaídas de apertura automático. El problema era que debido a la estrechez del avión de transporte las armas de estos soldados eran transportadas en un cajón a parte, alojado en la panza del avión que el piloto soltaba al mismo tiempo que los paracaidistas saltaban o en una segunda pasada. Pero el problema de este sistema es que los soldados no estaban en disposición de combatir hasta llegar a la caja y no fue una ni dos veces que la caja caía lejos y se veían obligados a luchar con la pistola y las granadas que llevaban encima.

Soldados preparándose para embarcar

El segundo pilar lo formaban soldados de infantería normales que estaban entrenados para saltar en paracaídas que serían lanzados a modo de refuerzo de los fallschirmjäger que ya hubiesen tomado una posición.

Y el tercero lo formaban soldados desplegados en aviones planeadores. Los planeadores son aeronaves que carecen de un sistema de propulsión propio, por lo que siempre han de ser desplegados para el combate por otros aviones como aviones de transporte o bombarderos, los cuales tras llegar a las inmediaciones del objetivo soltarían el cable del remolque permitiendo al planeador ir por su cuenta. La ventaja de este sistema es que el planeador llega en silencio hasta el objetivo lo que le da cierta capacidad de sorprender al enemigo frente a un desembarco paracaidista masivo, a parte de que mediante este sistema es más fácil dejar a los infantes en el lugar necesario, con los paracaídas  automático es más habitual quedar desperdigados. Los planeadores en el caso del planeador alemán DFS 230 pueden transportar del orden de 10 soldados o 1.200 kilos de carga, y lo bueno es que estos soldados pueden ir ya armados de tal forma que están en disposición de luchar desde el minuto uno.

Ju 87 Stuka remolcando un DFS 230 alemán

Este sistema de desembarco aerotransportado tras haber probado su gran eficacia fue implementado en las fuerzas armadas aliadas mediante el empleo del famosísimo Waco CG-4A que fue empleado tanto en la famosa invasión de Normandía, Operación Overlord y la famosa y fracasada operación Market-Garden. También fueron empleados en operaciones en Asia, y no fue el único planeador utilizado por los aliados, otro también muy empleado y famoso fue el Airspeed Horsa. AS.51. Estos dos planeadores podían transportar soldados, material e incluso ¡Un jeep!.

DC3 remolcando Wacos

Waco desembarcando un jeep

Planeador Waco

Y os preguntareis si los planeadores sólo se emplearon para el transporte y desembarco de tropas y material, y la verdad es que no, el famoso Me-163 Komet, avión alemán, no era más que un planeador propulsado por un motor cohete. Su autonomía era sólo de ¡7 minutos! Y su misión era despegar a toda velocidad y derribar todos los bombarderos enemigos que pudiesen en una sola pasada, para una vez acabado el combustible aterrizar planeando. La verdad aunque era un avión muy adelantado para su tiempo en cuanto los bombarderos aliados cambiaron las rutas de vuelo el Komet quedó desfasado.

Caza cohete Me 163

Y estos es todo por hoy. ¡Buenos vuelos!.