domingo, 31 de julio de 2016

Vuelo en autogiro

¡Hola amigos! Hoy vamos a hablar de un nuevo tipo de aparato que he tenido el inmenso placer de probar: El Autogiro.

El autogiro, aeronave que alzó el vuelo en 1923 de mano del ingeniero español D. Juan de la Cierva (Aunque hay serias dudas de su copió el diseño a otra persona), se trata del precursor del helicóptero y en su momento fue una manera de solucionar los problemas de seguridad que por aquel entonces padecían todos los aviones, problemas sobre todo relacionados con la entrada en pérdida y en barrena.


Uno de los primeros autogiros 

El autogiro era tan versátil que hasta la invención del helicóptero lo empleaba el servicio postal estadounidense para repartir el correo entre edificios aterrizando en azoteas preparadas

Su diseño es muy sencillo, se trata de un fuselaje que en los primeros diseños tenía unas pequeñas alas vestigiales y que luego las eliminaría, que posee una cola de avión convencional pero que en la parte superior monta un rotor que autorrota, esto es que el motor no lo impulsa por lo que gira libremente por la acción del viento que atraviesa la aeronave, por lo que el motor mueve una hélice de avión convencional, que es lo que le da la velocidad y por lo tanto la capacidad de girar al rotor. ¿Y cómo se gobierna? Pues el timón de dirección le da la capacidad de guiñar y la cabeza del rotor que puede mover adelante, atrás, a izquierda y a derecha le da la posibilidad de cabecear y alabear (Al girar el rotor a izquierda la parte derecha adquiere mayor ángulo de ataque y la izquierda menor por lo que vira la aeronave a la izquierda y viceversa para el otro lado, y cuando cabeceamos pasa lo mismo pero por ejemplo al encabritar la parte delantera sube y adquiere mayor sustentación mientras que la de atrás baja quitándosela, y viceversa). Y el caso es que se trata de una aeronave muy muy ágil, tanto como un helicóptero de combate, que puede casi hacer vuelo estacionario (Pero a costa de caer bastante rápido) y cuyas ventajas son que no puede entrar en barrena como los aviones, ni en anillos turbillonarios como los helicópteros por lo que es más seguro que cualquiera de los dos, y debido a ello se está planteando como la alternativa al convertiplano, por ser una opción mucho más barata. Algo curioso es que para despegar necesita que el rotor coja vueltas, y bien se puede hacer impulsando las hélices con la mano o mediante un engranaje con el motor (A esto se le llama prelanzar el rotor).

¿Y queréis saber donde probé este maravilloso invento? No os diré el nombre pero fue en Toledo y os voy a contar mi experiencia que por un lado fue positiva y por otro negativa.

Fui por un bono que me regalaron, un bono que incluía Briefing explicativo, experiencia de vuelo pilotando yo y un certificado de la experiencia. Pues bien, el instructor llegó 30 minutos tarde y no hubo briefing de ningún tipo, sólo respondió las preguntas que yo le hacía y contraviniendo las normas de aviación más elementales, NO HIZO INSPECCIÓN PREVUELO, que es lo que nos ayuda a detectar los problemas que pueda dar la aeronave antes de estar arriba, como por ejemplo el fallo en algún sistema, una estructura rota, etc…

Luego sólo me ofreció probar a maniobrar la aeronave una vez le dije que era piloto privado, y sólo me permitió alabear levemente a izquierda y derecha, eso sí, una vez le dije que a ver si podíamos hacer algunas maniobras chulas, empezó a hacer vuelo rasante al máximo, contraviniendo cualquier norma de seguridad (Pero la verdad es que aunque nos podríamos haber matado estuvo muy chulo) incluso en cierto momento antes del aterrizaje y muy cerca del aeródromo hicimos una rasante a un metro de un invernadero y tras todo esto por supuesto no hubo diploma. Con lo cual aunque me lo pasé muy bien, incumplió casi todo lo incluido en el bono y la verdad es que se ve que no están muy preocupados por la seguridad, por lo que siempre os recomiendo que antes de realizar cualquier experiencia de este tipo, os informéis muy bien de cómo es la empresa en la que lo vais a hacer y si cumple unos mínimos de seguridad y seriedad.


Panel de instrumentos del autogiro que como veis es bastante sencillo

Autogiro ELA

Rodando por la pista para despegar

Espero que os haya gustado este post y por hoy me despido de vosotros, no sin antes recomendaros que en un sitio más seguro probéis esta maravillosa aeronave que puede hacer maniobras únicas. ¡Buenos vuelos!.

Bush flying (Vuelo de arbustos)

¡Buenas tardes amigos! ¿Qué tal os va este fin de semana? ¿Preparados para un nuevo artículo? ¡Pues vamos a ello! Hoy toca el Bush Flying o vuelo de arbustos.

¿Qué viene siendo esto? Pues se trata de una modalidad de vuelo muy poco habitual en general aunque en lugares como Canadá y Alaska está muy extendida. Es una modalidad en la cual la aeronave, siempre un avión (No se incluyen los helicópteros porque estos de serie ya pueden operar sin ningún problema en cualquier zona no preparada), opera sobre terreno no preparado para el aterrizaje y el despegue, osea que no hay pista ni nada que se le parezca. ¿Y cómo opera? Pues la aeronave que realiza esta clase de vuelo, no puede ser una aeronave cualquiera, debe ser una aeronave de características STOL( Short Take Off and Lansing, aterrizajes y despegues cortos) por lo que estará equipada con alas rectangulares en general bastante largas y con una cuerda profunda, Slots fijos (Dispositivos que retrasan la entrada en pérdida y permiten a la aeronave volar a velocidades bajas) y que incorpora ruedas tipo tundra, esto es, ruedas de gran tamaño. Normalmente además son aeronaves pequeñas, ligeras y simples, de tal manera que todo ello le permite aterrizar en distancias de ¡Hasta 7 metros! y ¡Despegar en 8!, lo cual hace a la aeronave idónea para aterrizar en montañas, riveras de ríos, praderas, terreno pedregoso, etc… con lo cual le permite operar en la naturaleza salvaje.


Avión STOL en el que se aprecian claramente sus slots en el borde de ataque

Avión STOL con ruedas tipo tundra de gran tamaño que le permite aterrizar en cualquier parte

Imagen que nos permite comprobar los poderosos flaps de una aeronave STOL

¿Y para que sirve que pueda aterrizar y despegar en la naturaleza salvaje? Pues para el rescate, no, si no más bien como un medio de acceso rápido y barato (Estos aviones son mucho más baratos de operar que cualquier helicóptero) para llegar a zonas remotas, por ejemplo para hacer montañismo, desplazarse entre pueblos aislados, etc… Por lo que esta aviación está muy extendida en lugares como Alaska, pues las pocas carreteras que hay quedan cerradas en invierno por la nieve y la única manera de llegar a ciertas zonas es por aire. Sin embargo en España se emplea únicamente como una modalidad de vuelo recreativa, modalidad que no está muy extendida y que se conoce poco (A parte de que creo que es ilegal aterrizar fuera de un campo). Pero ¡Ojo! Aunque no hay una habilitación específica para esta clase de vuelo, no cualquiera puede practicarlo, es imprescindible el tener muchas horas de vuelo, conocimientos muy avanzados de meteorología y de corrientes en montaña, si uno no quiere matarse en el intento.


Avión STOL aterrizando en un pequeño camino de tierra sin problema

Y aquí lo tenéis amigos, una modalidad de vuelo de aventura que permite llegar a los lugares más aislados del planeta o hacer vuelos simplemente preciosos en medio de la naturaleza. ¡Buenos vuelos!